A un amigo que vi partir

Hace un mes y 4 días que tome esa terrible decisión que todavia duele. Intente tantas veces escribir sobre esto, pero sentí miedo, miedo de pensar y revivir ese momento que quiero y no quiero olvidar. Tuve que sacrificar a mi mejor amigo, mi perro Leo.

Algunos dirán que es absurdo toda la energía que se me fue con él, todo lo que aun menciono de él, todo lo que aun lo amo, pero en verdad sus opiniones no importan. Me importa más la lealtad que recibí de mi pequeño amigo y porque a él se lo debo, no quiero olvidarlo y no lo olvidaré.

Algunos días pienso que debí esperar, no debí tomar aquella triste decisión, pero luego pienso que el egoísmo de tenerlo conmigo le traería más dolor y días de agonía, al final, él se merecía descansar. Descansar de una semana de dolor, para mi y para él, una semana de medicinas incontables y de sufrimiento que no me dejaban dormir tranquila, que se llevaba mi animo y me llenaba de desesperación al no saber cómo aliviar tanto dolor a mi querido amigo. Al final no aguante verlo llorar, él siempre tan callado, por ultima y primera vez en los 8 años que duro conmigo, gritaba y pedía mi ayuda para quitarle tanto sufrimiento, mi pobre bebe. Con el alma en un hilo tuve que hacerlo, no quería dejarlo solo, como conejillo de indias en una veterinaria, lejos de mi.

Leo siempre fue quisquilloso, odiaba los cambios repentinos de lugares a los que estaba acostumbrado y era el rey de la manada de perros que cuido en mi casa (4 en total). El fue el primero y más especial, obediente como militar, no había orden que yo no le diera y no cumpliera al instante y así quisquilloso y aburrido, recuerdo como siempre me mostraba su alegría al verme, aun ese día cuando me vió llegar a la vet, aun con su dolor, sentí su alegría, quizás tenia miedo de morir solo, a nadie le agrada esa idea.

Lo vi dormirse por ultima vez en mis brazos y lo deje partir. Lo deje? aun no lo se. Ese día da vuelta en mi cabeza todos los días y no puedo evitar llorar, pero cuando la tristeza parece ahogarme siento su presencia que me calma. Leo está ahora en buenas manos. Quien dijo que los perros no tienen alma?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: