Esparciendo mi escarcha

Ella es desentendida, olvidadiza, irresponsable, pero tiene un animo que envidio. Pocas veces la he visto llorar, siempre sonríe, al menos lo intenta con fuerza. Me sacaba de mis casillas cuando necesitaba que hiciera las cosas como yo pedía, que se responsabilizara de sus actos y dejara de ser tan desorden, me esforzaba tanto en hacerla cambiar … Sigue leyendo